martes, 29 de marzo de 2011

" Ciclo de Charlas Literarias 2011 "


Se presentará el libro "Decir ellas" de las escritoras Liliana Arroyo y Fela Tylbor con ilustraciones de la artista plástica Gisela Odriozola.

Lugar:
Casa de Té "La antigua casona" M.A. Zar 243.

Horario:
19,00 a 21,00 horas.
 
La entrada es libre y gratuita.
 
¡Los esperamos!

Organizan:
Area Proyectos Escuela de La Costa, Librería Aiken y Biblioteca Popular Dr. Raúl Alfonsín.

jueves, 24 de marzo de 2011

" Carta Abierta A La Junta Militar "

 1. La censura de prensa, la persecución a intelectuales, el allanamiento de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos queridos y la pérdida de una hija que murió combatiéndolos, son algunos de los hechos que me obligan a esta forma de expresión clandestina después de haber opinado libremente como escritor y periodista durante casi treinta años. 


Buenos Aires, 24 de marzo de 1977. Estas son las reflexiones que en el primer aniversario de su infausto gobierno he querido hacer llegar a los miembros de esa Junta, sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles.  Si una propaganda abrumadora, reflejo deforme de hechos malvados no pretendiera que esa Junta procura la paz, que el general Videla defiende los derechos humanos o que el almirante Massera ama la vida, aún cabría pedir a los señores Comandantes en Jefe de las 3 Armas que meditaran sobre el abismo al que conducen al país tras la ilusión de ganar una guerra que, aún si mataran al último guerrillero, no haría más que empezar bajo nuevas formas, porque las causas que hace más de veinte años mueven la resistencia del pueblo argentino no estarán dcsaparecidas sino agravadas por el recuerdo del estrago causado y la revelación de las atrocidades cometidas. Desnacionalizando bancos se ponen el ahorro y el crédito nacional en manos de la banca extranjera, indemnizando a la ITT y a la Siemens se premia a empresas que estafaron al Estado, devolviendo las bocas de expendio se aumentan las ganancias de la Shell y la Esso, rebajando los aranceles aduaneros se crean empleos en Hong Kong o Singapur y desocupación en la Argentina. Frente al conjunto de esos hechos cabe preguntarse quiénes son los apátridas de los comunicados oficiales, dónde están los mercenarios al servicio de intereses foráneos, cuál es la ideologia que amenaza al ser nacional. El espectáculo de una Bolsa de Comercio donde en una semana ha sido posible para algunos ganar sin trabajar el cien y el doscientos por ciento, donde hay empresas que de la noche a la mañana duplicaron su capital sin producir más que antes, la rueda loca de la especulación en dólares, letras, valores ajustables, la usura simple que ya calcula el interés por hora, son hechos bien curiosos bajo un gobierno que venía a acabar con el "festín de los corruptos". Un aumento del 722% en los precios de la producción animal en 1976 define la magnitud de la restauración oligárquica emprendida por Martínez de Hoz en consonancia con el credo de la Sociedad Rural expuesto por su presidente Celedonio Pereda: "Llena de asombro que ciertos grupos pequeños pero activos sigan insistiendo en que los alimentos deben ser baratos". (14) 6. Dictada por el Fondo Monetario Internacional según una receta que se aplica indistintamente al Zaire o a Chile, a Uruguay o Indonesia, la política económica de esa Junta sólo reconoce como beneficiarios a la vieja oligarquía ganadera, la nueva oligarquía especuladora y un grupo selecto de monopolios internacionales encabezados por la ITT, la Esso, las automotrices, la U.S.Steel, la Siemens, al que están ligados personalmente el ministro Martínez de Hoz y todos los miembros de su gabinete. Mientras todas las funciones creadoras y protectoras del Estado se atrofian hasta disolverse en la pura anemia, una sola crece y se vuelve autónoma. Mil ochocientos millones de dólares que equivalen a la mitad de las exportaciones argentinas presupuestados para Seguridad y Defensa en 1977, cuatro mil nuevas plazas de agentes en la Policía Federal, doce mil en la provincia de Buenos Aires con sueldos que duplican el de un obrero industrial y triplican el de un director de escuela, mientras en secreto se elevan los propios sueldos militares a partir de febrero en un 120%, prueban que no hay congelación ni desocupación en el reino de la tortura y de la muerte, único campo de la actividad argentina donde el producto crece y donde la cotización por guerrillero abatido sube más rápido que el dólar. Tampoco en las metas abstractas de la economía, a las que suelen llamar "el país", han sido ustedes más afortutunados. Un descenso del producto bruto que orilla el 3%, una deuda exterior que alcanza a 600 dólares por habitante, una inflación anual del 400%, un aumento del circulante que en solo una semana de diciembre llegó al 9%, una baja del 13% en la inversión externa constituyen también marcas mundiales, raro fruto de la fría deliberación y la cruda inepcia. Basta andar unas horas por el Gran Buenos Aires para comprobar la rapidez con que semejante política la convirtió en una villa miseria de diez millones de habitantes. Ciudades a media luz, barrios enteros sin agua porque las industrias monopólicas saquean las napas subtérráneas, millares de cuadras convertidas en un solo bache porque ustedes sólo pavimentan los barrios militares y adornan la Plaza de Mayo , el río más grande del mundo contaminado en todas sus playas porque los socios del ministro Martínez de Hoz arrojan en él sus residuos industriales, y la única medida de gobierno que ustedes han tomado es prohibir a la gente que se bañe. Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y comisiones internas, alargando horarios, elevando la desocupación al récord del 9% (12) prometiendo aumentarla con 300.000 nuevos despidos, han retrotraído las relaciones de producción a los comienzos de la era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar los han calificados de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron (13). Los resultados de esa política han sido fulminantes. En este primer año de gobierno el consumo de alimentos ha disminuido el 40%, el de ropa más del 50%, el de medicinas ha desaparecido prácticamente en las capas populares. Ya hay zonas del Gran Buenos Aires donde la mortalidad infantil supera el 30%, cifra que nos iguala con Rhodesia, Dahomey o las Guayanas; enfermedades como la diarrea estival, las parasitosis y hasta la rabia en que las cifras trepan hacia marcas mundiales o las superan. Como si esas fueran metas deseadas y buscadas, han reducido ustedes el presupuesto de la salud pública a menos de un tercio de los gastos militares, suprimiendo hasta los hospitales gratuitos mientras centenares de médicos, profesionales y técnicos se suman al éxodo provocado por el terror, los bajos sueldos o la "racionalización".  En un año han reducido ustedes el salario real de los trabajadores al 40%, disminuido su participación en el ingreso nacional al 30%, elevado de 6 a 18 horas la jornada de labor que necesita un obrero para pagar la canasta familiar (11), resucitando así formas de trabajo forzado que no persisten ni en los últimos reductos coloniales. 5. Estos hechos, que sacuden la conciencia del mundo civilizado, no son sin embargo los que mayores sufrimientos han traído al pueblo argentino ni las peores violaciones de los derechos humanos en que ustedes incurren. En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada. A la luz de estos episodios cobra su significado final la definición de la guerra pronunciada por uno de sus jefes: "La lucha que libramos no reconoce límites morales ni naturales, se realiza más allá del bien y del mal". (10) Este cuadro de exterminio no excluye siquiera el arreglo personal de cuentas como el asesinato del capitán Horacio Gándara, quien desde hace una década investigaba los negociados de altos jefes de la Marina, o del periodista de "Prensa Libre" Horacio Novillo apuñalado y calcinado, después que ese diario denunció las conexiones del ministro Martínez de Hoz con monopolios internacionales. La segura participación en esos crímenes del Departamento de Asuntos Extranjeros de la Policía Federal, conducido por oficiales becados de la CIA a través de la AID, como los comisarios Juan Gattei y Antonio Gettor, sometidos ellos mismos a la autoridad de Mr. Gardener Hathaway, Station Chief de la CIA en Argentina, es semillero de futuras revelaciones como las que hoy sacuden a la comunidad internacional que no han de agotarse siquiera cuando se esclarezcan el papel de esa agencia y de altos jefes del Ejército, encabezados por el general Menéndez, en la creación de la Logia Libertadores de América, que reemplazó a las 3 A hasta que su papel global fue asumido por esa Junta en nombre de las 3 Armas. La misma continuidad histórica liga el asesinato del general Carlos Prats, durante el anterior gobierno, con el secuestro y muerte del general Juan José Torres, Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruíz y decenas de asilados en quienes se ha querido asesinar la posibilidad de procesos democráticos en Chile, Boliva y Uruguay. (9) En esos enunciados se agota la ficción de bandas de derecha, presuntas herederas de las 3 A de López Rega, capaces de atravesar la mayor guarnición del país en camiones militares, de alfombrar de muertos el Río de la Plata o de arrojar prisioneros al mar desde los transportes de la Primera Brigada Aérea (7), sin que se enteren el general Videla, el almirante Massera o el brigadier Agosti. Las 3 A son hoy las 3 Armas, y la Junta que ustedes presiden no es el fiel de la balanza entre "violencias de distintos signos" ni el árbitro justo entre "dos terrorismos", sino la fuente misma del terror que ha perdido el rumbo y sólo puede balbucear el discurso de la muerte (8). Treinta y cuatro cadáveres en Buenos Aires entre el 3 y el 9 de abril de 1976, ocho en San Telmo el 4 de julio, diez en el Río Luján el 9 de octubre, sirven de marco a las masacres del 20 de agosto que apilaron 30 muertos a 15 kilómetros de Campo de Mayo y 17 en Lomas de Zamora. Un verdadero cementerio lacustre descubrió en agosto de 1976 un vecino que buceaba en el Lago San Roque de Córdoba, acudió a la comisaría donde no le recibieron la denuncia y escribió a los diarios que no la publicaron. (6) Veinticinco cuerpos mutilados afloraron entre marzo y octubre de 1976 en las costas uruguayas, pequeña parte quizás del cargamento de torturados hasta la muerte en la Escuela de Mecánica de la Armada, fondeados en el Río de la Plata por buques de esa fuerza, incluyendo el chico de 15 años, Floreal Avellaneda, atado de pies y manos, "con lastimaduras en la región anal y fracturas visibles" según su autopsia.  4. Entre mil quinientas y tres mil personas han sido masacradas en secreto después que ustedes prohibieron informar sobre hallazgos de cadáveres que en algunos casos han trascendido, sin embargo, por afectar a otros países, por su magnitud genocida o por el espanto provocado entre sus propias fuerzas. (5) Así ha ganado sus laureles el general Benjamín Menéndez, jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, antes del 24 de marzo con el asesinato de Marcos Osatinsky, detenido en Córdoba, después con la muerte de Hugo Vaca Narvaja y otros cincuenta prisioneros en variadas aplicaciones de la ley de fuga ejecutadas sin piedad y narradas sin pudor (4). El asesinato de Dardo Cabo, detenido en abril de 1975, fusilado el 6 de enero de 1977 con otros siete prisioneros en jurisdicción del Primer Cuerpo de Ejército que manda el general Suárez Masson, revela que estos episodios no son desbordes de algunos centuriones alucinados sino la política misma que ustedes planifican en sus estados mayores, discuten en sus reuniones de gabinete, imponen como comandantes en jefe de las 3 Armas y aprueban como miembros de la Junta de Gobierno. Más de cien procesados han sido igualmente abatidos en tentativas de fuga cuyo relato oficial tampoco está destinado a que alguien lo crea sino a prevenir a la guerrilla y Ios partidos de que aún los presos reconocidos son la reserva estratégica de las represalias de que disponen los Comandantes de Cuerpo según la marcha de los combates, la conveniencia didáctica o el humor del momento. El remate de guerrilleros heridos o capturados en combates reales es asimismo una evidencia que surge de los comunicados militares que en un año atribuyeron a la guerrilla 600 muertos y sólo 10 ó 15 heridos, proporción desconocida en los más encarnizados conflictos. Esta impresión es confirmada por un muestreo periodístico de circulación clandestina que revela que entre el 18 de diciembre de 1976 y el 3 de febrero de 1977, en 40 acciones reales, las fuerzas legales tuvieron 23 muertos y 40 heridos, y la guerrilla 63 muertos. (3) Depositarios de una culpa colectiva abolida en las normas civilizadas de justicia,incapaces de influir en la política que dicta los hechos por los cuales son represaliados, muchos de esos rehenes son delegados sindicales, intelectuales, familiares de guerrilleros, opositores no armados, simples sospechosos a los que se mata para equilibrar la balanza de las bajas según la doctrina extranjera de "cuenta-cadáveres" que usaron los SS en los países ocupados y los invasores en Vietnam. Setenta fusilados tras la bomba en Seguridad Federal, 55 en respuesta a la voladura del Departamento de Policía de La Plata, 30 por el atentado en el Ministerio de Defensa, 40 en la Masacre del Año Nuevo que siguió a la muerte del coronel Castellanos, 19 tras la explosión que destruyó la comisaría de Ciudadela forman parte de 1.200 ejecuciones en 300 supuestos combates donde el oponente no tuvo heridos y las fuerzas a su mando no tuvieron muertos. Extremistas que panfletean el campo, pintan acequias o se amontonan de a diez en vehículos que se incendian son los estereotipos de un libreto que no está hecho para ser creído sino para burlar la reacción internacional ante ejecuciones en regla mientras en lo interno se subraya el carácter de represalias desatadas en los mismos lugares y en fecha inmediata a las acciones guerrilleras. 3. La negativa de esa Junta a publicar los nombres de los prisioneros es asimismo la cobertura de una sistemática ejecución de rehenes en lugares descampados y horas de la madrugada con el pretexto de fraguados combates e imaginarias tentativas de fuga. Mediante sucesivas concesiones al supuesto de que el fin de exterminar a la guerilla justifica todos los medios que usan, han llegado ustedes a la tortura absoluta, intemporal, metafísica en la medida que el fin original de obtener información se extravía en las mentes perturbadas que la administran para ceder al impulso de machacar la sustancia humana hasta quebrarla y hacerle perder la dignidad que perdió el verdugo, que ustedes mismos han perdido. La falta de límite en el tiempo ha sido complementada con la falta de límite en los métodos, retrocediendo a épocas en que se operó directamente sobre las articulaciones y las vísceras de las víctimas, ahora con auxiliares quirúrgicos y farmacológicos de que no dispusieron los antiguos verdugos. El potro, el torno, el despellejamiento en vida, la sierra de los inquisidores medievales reaparecen en los testimonios junto con la picana y el "submarino", el soplete de las actualizaciones contemporáneas. (2) De este modo han despojado ustedes a la tortura de su límite en el tiempo. Como el detenido no existe, no hay posibilidad de presentarlo al juez en diez días según manda un ley que fue respetada aún en las cumbres represivas de anteriores dictaduras. Más de siete mil recursos de hábeas corpus han sido contestados negativamente este último año. En otros miles de casos de desaparición el recurso ni siquiera se ha presentado porque se conoce de antemano su inutilidad o porque no se encuentra abogado que ose presentarlo después que los cincuenta o sesenta que lo hacían fueron a su turno secuestrados.  Colmadas las cárceles ordinarias, crearon ustedes en las principales guarniciones del país virtuales campos de concentración donde no entra ningún juez, abogado, periodista, observador internacional. El secreto militar de los procedimientos, invocado como necesidad de la investigación, convierte a la mayoría de las detenciones en secuestros que permiten la tortura sin límite y el fusilamiento sin juicio.(1) 2. Quince mil desaparecidos, diez mil presos, cuatro mil muertos, decenas de miles de desterrados son la cifra desnuda de ese terror.  Invirtiendo ese camino han restaurado ustedes la corriente de ideas e intereses de minorías derrotadas que traban el desarrollo de las fuerzas productivas, explotan al pueblo y disgregan la Nación. Una política semejante sólo puede imponerse transitoriamente prohibiendo los partidos, interviniendo los sindicatos, amordazando la prensa e implantando el terror más profundo que ha conocido la sociedad argentina. Ilegítimo en su origen, el gobierno que ustedes ejercen pudo legitimarse en los hechos recuperando el programa en que coincidieron en las elecciones de 1973 el ochenta por ciento de los argentinos y que sigue en pie como expresión objetiva de la voluntad del pueblo, único significado posible de ese "ser nacional" que ustedes invocan tan a menudo. El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su política represiva, y cuyo término estaba señalado por elecciones convocadas para nueve meses más tarde. En esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Martínez sino la posibilidad de un proceso democrático donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y agravaron. El primer aniversario de esta Junta Militar ha motivado un balance de la acción de gobierno en documentos y discursos oficiales, donde lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades.


* Referencias :

(1) Desde enero de 1977 la Junta empezó a publicar nóminas incompletas de nuevos detenidos y de "liberados" que en su mayoría no son tales sino procesados que dejan de estar a su disposición pero siguen presos. Los nombres de millares de prisioneros son aún secreto militar y las condiciones para su tortura y posterior fusilamiento permanecen intactas.
(2) El dirigente peronista Jorge Lizaso fue despellejado en vida, el ex diputado radical Mario Amaya muerto a palos, el ex diputado Muñiz Barreto desnucado de un golpe. Testimonio de una sobreviviente: "Picana en Ios brazos, las manos, los muslos, cerca de la boca cada vez que lloraba o rezaba... Cada veinte minutos abrían la puerta y me decían que me iban hacer fiambre con la máquina de sierra que se escuchaba".
(3) "Cadena Informativa", mensaje Nro. 4, febrero de 1977.
(4) Una versión exacta aparece en esta carta de los presos en la Cárcel de Encausados al obispo de Córdoba, monseñor Primatesta: "El 17 de mayo son retirados con el engaño de ir a la enfermería seis compañeros que luego son fusilados. Se trata de Miguel Angel Mosse, José Svagusa, Diana Fidelman, Luis Verón, Ricardo Yung y Eduardo Hernández, de cuya muerte en un intento de fuga informó el Tercer Cuerpo de Ejército. El 29 de mayo son retirados José Pucheta y Carlos Sgadurra. Este úItimo había sido castigado al punto de que no se podía mantener en pie sufriendo varias fracturas de miembros. Luego aparecen también fusilados en un intento de fuga"
(5) En los primeros 15 días de gobierno militar aparecieron 63 cadáveres, según los diarios. Una proyección anual da la cifra de 1500. La presunción de que puede ascender al doble se funda en que desde enero de 1976 la información periodística era incompleta y en el aumento global de la represión después del golpe. Una estimación global verosímil de las muertes producidas por la Junta es la siguiente. Muertos en combate: 600. Fusilados: 1.300. Ejecutados en secreto: 2.000. Varios: 100. Total: 4.000.
(6) Carta de Isaías Zanotti, difundida por ANCLA, Agencia Clandestina de Noticias.
(7) "Programa" dirigido entre julio y diciembre de 1976 por el brigadier Mariani, jefe de la Primera Brigada Aérea del Palomar. Se usaron transportes Fokker F-27.
(8) El canciller vicealmirante Guzzeti en reportaje publicado por "La Opinión" el 3-10-76 admitió que "el terrorismo de derecha no es tal" sino "un anticuerpo".
(9) El general Prats, último ministro de Ejército del presidente Allende, muerto por una bomba en setiembre de 1974. Los ex parlamentarios uruguayos Michelini y Gutiérrez Ruiz aparecieron acribillados el 2-5-76. El cadáver del general Torres, ex presidente de Bolivia, apareció el 2-6-76, después que el ministro del Interior y ex jefe de Policía de Isabel Martínez, general Harguindeguy, lo acusó de "simular" su secuestro.
(10) Teniente Coronel Hugo Ildebrando Pascarelli según "La Razón" del 12-6-76. Jefe del Grupo I de Artillería de Ciudadela. Pascarelli es el presunto responsable de 33 fusilamientos entre el 5 de enero y el 3 de febrero de 1977.
(11) Unión de Bancos Suizos, dato correspondiente a junio de 1976. Después la situación se agravó aún más.
(12) Diario "Clarín"
(13) Entre los dirigentes nacionales secuestrados se cuentan Mario Aguirre de ATE, Jorge Di Pasquale de Farmacia, Oscar Smith de Luz y Fuerza. Los secuestros y asesinatos de delegados han sido particularmente graves en metalúrgicos y navales.
(14) Prensa Libre, 16-12-76.


* Fuente :

lunes, 21 de marzo de 2011

El "Otoño" de Antonio Vivaldi


Primer Movimiento (Allegro)


Los alegres campesinos celebran con danzas y cantos la recolección de la cosecha; musicalmente, la danza está escrita en un compás de 4/4, en donde las figuras rítmicas son iguales tanto para el solista como para toda la orquesta; el cambio rítmico del solista en arpegios de dobles corcheas describe a un borrachín que, después de varias travesuras, al fin se queda dormido.




Segundo Movimiento (Adagio Molto)


Los demás campesinos no dejan solo a este borrachín y lo acompañan en su embriaguez hasta que el vino y el sueño los vence.




Tercer Movimiento (Allegro)


Llenos de gran entusiasmo y acompañados por los ladridos de sus perros y el sonar de sus cornos, los cazadores se dirigen al bosque.


viernes, 18 de marzo de 2011

"LEONELA: Un año de dolor. Un año de impunidad" por Nicolás Maciel.

Jueves, 17 de marzo de 2011 a las 9:40
Si uno busca en el ABC de la investigación de un crimen con el objeto de esclarecerlo, sin lugar a dudas, el caso Leonela significa todo aquello que no se debe hacer. Pero, para la ciudad de Puerto Madryn, para la sociedad en sí, es mucho más que eso. Leonela, no la niña sino el caso, es sinónimo de impunidad, de impotencia, de dolor inconsolable; y, eso, es algo que difícilmente podrá sacarse del pensamiento de la familia Aguirre; de Juan, su papa y Margot, su mamá; de todos y cada uno de los integrantes de la familia; y, claro, de una sociedad que espera que la Justicia, haga justicia. Se cumple un año de la muerte de una niña de 10 años, en un hecho aberrante; desprovisto de toda justificación alguna. Un año que, para los padres de la niña, ha sido un calvario; en los pasillos de los tribunales y en el seno del hogar; que, en este lapso no ha encontrado ni consuelo, ni justicia.
El caso
Leonela había salido de la Escuela Provincial Nº 124; en uno de los primeros recorridos que la niña realizaba sola a estudiar por sus estudios primarios. Su retorno era alrededor de las 17 horas; y solamente debía recorrer tres cuadras y media hasta llegar a su hogar. Allí, la esperaban su papá, su mamá y su hermanito de 4 años. Pero aquella tarde de martes, Leonela no llegó. Preocupado, el padre comenzó a buscarla por el barrio;  a preguntar a los habitantes del sector, sin obtener respuesta ni datos que le permitieran encontrar a la niña. Pasadas las 18.30 se presentó en la Comisaría Segunda, apenas a cien metros de la esquina de su casa, con el objeto de informar su desaparición.
Inmediatamente, la jefatura policial ordenó la ejecución de un operativo rastrillaje con personal del Comando Radioeléctrico y de la Seccional Segunda, a lo cual también se sumó personal de la Policía Comunitaria y posteriormente de la Policía Montada. Asi mismo, más de un centenar de vecinos comenzaron a organizarse en grupos para buscar a la pequeña, se sumó el acompañamiento de integrantes de la Junta Vecinal, de efectivos de la Prefectura Naval Argentina, del cuerpo activo de Bomberos Voluntarios, del Cuerpo de Evacuación y Primeros Auxilios (CEPA) y posteriormente de la división canes de la Asociación de Bomberos Voluntarios de Trelew, quienes llegaron a la ciudad para recorrer el barrio hasta casi las 4.30 de la madrugada con perros adiestrados en la búsqueda de personas. Según lo manifestaron los propios vecinos y ciudadanos que participaron de la búsqueda, “había más de trescientas personas que recorrieron palmo a palmo el barrio, y con vehículos llegaron incluso hasta las Quintas El Mirador”. Pero, a pesar de todo el esfuerzo que se puso, no se logró dar con la niña. Pero la incertidumbre, se terminó con la peor de las noticias, apenas pasada las 6 de la mañana, el tío de Leonela, quien había salido a comprar a una estación de servicio; volvió a observar el interior de un volquete lleno de escombros estacionado sobre la cuneta oeste de calle Pujol al 400, frente a una casa en construcción, donde observó el macabro cuadro del cuerpo sin vida de una niña con la misma vestimenta que llevaba su sobrina al momento de desaparecer en la tarde anterior.
 La investigación
Los investigadores judiciales recogieron el testimonio de la mayor cantidad posible de allegados y personas vinculadas a la niña, a vecinos, al recorrido que debía realizar la niña hasta su hogar y a los padres de la víctima. El resultado de la autopsia que realizó el Cuerpo Médico Forense al cuerpo de Leonela, según confirmó el fiscal Daniel Báez a cargo de la investigación, arrojó que “la muerte se produjo por asfixia por estrangulamiento”, la que se habría producido “con un cable”, también había una bolsa de polietileno que envolvía su cabeza que “tuvo que ver” con la muerte, esta “no fue esencial para el óbito”.  Finalmente, se determinó que no sólo se trató de una muerte; la misma, se dio luego de una violación con acceso carnal; hipótesis que comenzó a elaborarse con las primeras vistas de los investigadores; lo que hizo aún más macabro el hecho de la muerte de una niña de apenas 10 años de edad; y, además, llenó de indignación a toda la comunidad que, por aquellas horas, no se hablaba de otra cosa y el caso llegó a tener resonancia en los medios periodísticos nacionales.
Desde que comenzó la investigación, con más dudas que certezas, con la presión social y mediática, los errores harían sido la vedette del caso. Todos los datos recolectados, apuntaron a la persona equivocada; e, incluso, el dato sirvió para que a pocas horas de conocida la noticia el mismísimo gobernador de la provincia, intentara capitalizarlo afirmando “tenemos al asesino de Leonela y estamos cerca de cerrar este caso”; y, apuntando a una persona “con tremendos antecedentes penales”; lo que valió el reto a los “jueces que dejan sueltos a los delincuentes”. Esa persona que la justicia sindicó desde las primeras horas, es Pablo Bell; quien debió pasar varios meses vinculado a una causa ajena. Así lo determinó finalmente la justicia, cuando lo desvinculó de la causa al aparecer un menor de edad que, incluso, fue sobreseído de la causa antes que Bell. La aprehensión de Pablo Bell,  de 30 años, padre de tres niñas de 7, 11 y 13 años por entonces, se produjo a partir de la declaración que realizó en sede policial una mujer que asegura haber observado cómo la niña ingresaba a su vivienda, aunque en el interior del domicilio el personal que investiga no encontró elementos que lo incriminen directamente, sino que recogió muestras que permitirían ser sometidas a pericias científicas en laboratorios genéticos. Ninguna de esas pruebas, aportaron nada.
 Conmoción Social
Desde que se conoció la noticia, la sociedad comenzó a vivir una ebullición sin precedentes en la ciudad. La participación de las redes sociales, como herramientas comunicativas de la nueva hora fueron feroces en el reclamo de justicia; los medios de comunicación tradicionales, llenaron horas y espacios con el caso. La primera marcha autoconvocada por la sociedad, y con el impulso de éstas herramientas, lograron convocar un número nunca visto en nuestra ciudad. La manifestación comenzó en el domicilio de la familia Aguirre, desde donde partieron alrededor de setecientas personas, lo que ya es un número sin precedentes para el reclamo de justicia; pero, a lo largo del recorrido hacia el centro de la ciudad, se sumó un número varias veces superior, lo que hizo que se llegara a las casi cinco mil personas movilizadas.
Las marchas continuaron; pero no en la intensidad que la primera. A medida que iba transcurriendo el tiempo, la sociedad fue perdiendo de vista el reclamo, las marchas se desmasificaron; pasando a 1.500, 300 y, en la cuarta marcha 50 personas, paradójicamente, un 1% de la población sedienta de justicia de los primeros días. En incluso, el cimbronazo que significó el caso en las redes sociales como Facebook o Twitter; comenzó a desvanecerse como también lo hicieron las posibilidades de tener al; o los culpables de uno de los hechos judiciales más paradigmáticos de toda la historia de Puerto Madryn.
 Un año de dolor
La familia de Loenela a vivido este año con “dolor”. Así lo califican; pero, detrás de esa simple palabra se esconden una infinidad de conceptos. Al dolor inconmensurable de la pérdida, se le suma la “desidia de los jueces”, dice Juan Aguirre; porque aún no logra comprender “por qué no quisieron hacer las pruebas que estábamos pidiendo”. Se le suma la incertidumbre de no saber “que paso con Leonela”; porque en este sentido, siguen creyendo que, este aberrante crimen “no lo pudo haber cometido el menor solo”. Se le suma la duda; “de saber qué vinculación tiene el papá del menor con la policía, con la brigada de investigación”. Se le suma el problema familiar; ya que tampoco saben cómo de qué modo los ha afectado; “ayer, justamente, su hermanito preguntaba con ella; y nos dio un dibujo”. Ese dibujo, que tendría que ser analizado por especialistas, según nos comentó el propio Juan Aguirre, “es un nene con una lanza que le apunta a una nena”. A ese “dolor” se le suma el “pedido de justicia” que, pareciera, nunca va a llegar. Y, concluye diciendo que, más allá de ese dolor “no queremos más casos Leonela”; que ésto “no pase nunca más”.
  FOTOS: MAXI JONAS FOTOS.
Gracias Max.

viernes, 4 de marzo de 2011

Presentación del libro "Decir Ellas" de Liliana Arroyo y Fela Tylbor

"Nadie crea que “Decir ellas” los excluye a ellos. Estas páginas apasionadas están destinadas a un amplio público lector sin diferencias de género, ni de elección sexual. La arquitectura de esta propuesta constituye un juego de páginas y páginas que zarandean la realidad y la ficción en un permanente ir y venir en diálogos de fuego. El libro se sustenta en una propuesta ético-política. Dice una mujer que va creciendo en la toma de decisiones a nivel social e individual, que se construye a sí misma para sí misma, pero en conexión comprometida con las otras, los otros y el mundo. De esta manera “Decir ellas” ingresa en una de las áreas políticas más disputadas, más abstractas y más solapadas: la de la lucha por el sentido, el significado, la concepción de la mujer en este lugar del cosmos en 2011.
Decir ellas es mucho decir."

Celia Chacón


Martes, 08 de marzo · 19:30 - 21:00

SUM del ISFD 803 (Esc. 42) 25 de Mayo y Moreno

Puerto Madryn - Chubut - Patagonia - Argentina

lunes, 28 de febrero de 2011

"Ficciones" porque nada es real ..

Llegó a nuestras manos una nueva publicación Madrynense, la cual nos parece interesante difundir .. Sabémos lo difícil que es lograr esto, por eso les dejamos para probar una nota de Fela Tylbor y a continuación los enlaces para que puedan entrar en este mundo que nos propone la revista.

  
"Entre Rejas" por Fela Tylbor.


A raíz de una nota aparecida en el primer número de ficciones, Fela Tylbor nos acercó este artículo de 2002 que queremos compartir con nuestros lectores. Lectura muy recomendable.
 . . .
Si pienso en los veranos de mi infancia, veo un mar,
la arena, la casa de mi abuela frente a la rambla, las
reuniones familiares, los disfraces de los carnavales,
el cordero al asador.
En esos años, ir desde Roca y Gales hasta la casa de
mi tío, que vivía en Gobernador Maíz, era toda una
expedición. Por un lado, las distancias que uno recorre
cuando es chico, parecen ser mucho más grandes
que cuando se es adulto. Y por otro, esa manzana era
un gran descampado con yuyos, subidas y bajadas,
lugares maravillosos donde esconderse. Prácticamente,
como ir a pasear al campo.
Si ir hasta la casa de mi tío era una aventura, ustedes
podrán imaginar el significado que tenía para mí ir
hasta El Indio. Desde la rambla, desde la playa, yo
miraba al imperturbable hombre que se esforzaba
con obstinación en divisar quién sabe qué cosa. Al
monumento lo sostenían desde abajo unas cuevas
que para mí eran una muestra gratis del paraíso aquí
en la Tierra.
El Indio estaba tan lejos, que ir hasta allá demandaba
la organización de un picnic que duraba todo el día.
Allí íbamos, la familia en una camioneta, con el asadito
para almorzar y cosas ricas para la tarde. Para
mí, todo el verano podía resumirse en las dos o tres
veces que pasábamos el día en esa playa.
De los cinco hermanos, mi mamá fue la primera en
casarse y ser madre, es decir, que yo era la única
niña que asistía al evento veraniego. Tenía que divertirme
sola, pero no importaba, porque allí tenía lo
mejor que podía pasarme: las cuevas. Eran el mejor
de los lugares para jugar a la casita. En las paredes,
había huecos especialmente diseñados por la naturaleza,
Dios o alguien, en donde yo colocaba jabones
imaginarios, guardaba tazas, acomodaba el televisor.
Allí tenía living, cocina, baño. Pasaba casi todo el día
en la cueva, acomodando piedritas, inventando historias,
invitando a los grandes a tomar el té.
Después el verano terminaba y yo me volvía a Buenos
Aires. Cuando recibía carta de Madryn, pensaba
con nostalgia en las cuevas, pero no desesperaba,
porque sabía que el verano siguiente ellas estarían
allá, dispuestas a ser el escenario de mis fantasías.
Crecí y me vine a vivir a mi lugar natal. Las distancias
se acortaron. Ir hasta Gobernador Maíz y Gales desde
la que era la casa de mi abuela, resultó ser una pavada.
En la zona céntrica ya habían dejado de existir los
descampados. Nacieron mis hijos y por suerte, ir al
Indio se hizo más sencillo. Pude mostrarles las cuevas
y enseñarles las comodidades de mis casitas de la infancia.
Esas historias que contamos los padres y que
nuestros hijos escuchan con resignada paciencia…..
Sucede que un día del verano pasado, mientras
caminaba con mi amiga Alba hasta el Indio, las vi:
alguien las había encarcelado. Me pregunté de qué se
culparía a mis cuevas, por qué estaban entre rejas.
Un cartel indicaba que las paredes presas eran un
Monumento histórico. Intenté comprender y me dije:
“Claro, la gente las daña, los turistas las destruyen,
el mar las erosiona, y si seguimos así, ¿qué recuerdo
nos va a quedar del desembarco de los galeses?
Tenemos que preservar nuestros valores históricos,
porque la conciencia turística no sólo reside en disfrutar
del paisaje…” Pero no me creí: ahí, entre rejas,
estaba una nena con trenzas cocinando ensaladas
incomibles de algas.
No me resigno a que las cosas no sean usadas. Pero
si esta política de conservación de lugares históricos
se trata de mantenerlos a salvo de nosotros mismos,
sugiero que coloquen entre rejas al Golfo, porque por
allí navegaron los colonizadores; entre rejas a las
bardas, porque por allí pasaron los tehuelches; entre
rejas al viento, porque tocó la piel de los antiguos
pobladores. Entre rejas a nosotros, los futuros personajes
del pasado de esta ciudad.
Enrejemos cada objeto de este lugar para que no sea
tocado ni modificado. Tengamos monumentos, en
lugar de hijos que se trepen al paisaje de la costa o
jueguen en las cuevas, ésas que sostienen al Indio
que se empecina en buscar respuestas allá, en el
horizonte. 
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viernes, 25 de febrero de 2011

José de San Martín (1778 - 1850)

 Autor:
Felipe Pigna
 José Francisco de San Martín nació en Yapeyú, hoy provincia de Corrientes, un 25 de febrero de 1778. Yapeyú había sido fundada en febrero de 1627 por los Jesuitas y se transformó con el tiempo en el más importante centro ganadero del Río de la Plata, famoso sus zapaterías cuyos productos eran exportados a Chile y Perú. También se producían ahí diversos instrumentos musicales de gran calidad. Todo esto decayó con la expulsión de los jesuitas en 1768, pero Yapeyú siguió siendo una ciudad importante dentro de la estrategia española para estas tierras.
Así fue como el gobernador de Buenos Aires, Bucarelli, encomendó al Capitán don Juan de San Martín el cargo de teniente de gobernador de Yapeyú en 1774. Allí se instaló don Juan con su mujer, Gregoria Matorras, y sus hijos María Elena, Juan Fermín y Manuel Tadeo. Poco después nacerán Justo Rufino y el menor de la familia, José Francisco, quien pronto comenzó a ser cuidado por una niñera india, Juana Cristaldo que según doña Gregoria, lo consentía demasiado. Cuando José tenía apenas tres años, toda la familia debió abandonar Yapeyú y trasladarse a Buenos Aires. El virrey Vértiz le ordenó a Don Juan hacerse cargo de la instrucción de los oficiales del batallón de voluntarios españoles. Los San Martín vivirán en la capital del virreinato hasta 1784 cuando fue aceptado el pedido de Don Juan para regresar a España. Se le encargó la dirección de un regimiento en Málaga y allí se instaló la familia. José, que tenía por entonces ocho años ingresó al Seminario de Nobles de Madrid. Allí aprendió latín, francés, castellano, dibujo, poética, retórica, esgrima, baile, matemáticas, historia y geografía. En 1789, a los once años ingresó como cadete al regimiento de Murcia y en poco tiempo ya tomará parte activa en numerosos combates en España y en el Norte de África. Entre 1793 y 1795 durante la guerra entre España y Francia, el joven San Martín tuvo una actuación destacada en todos los combates en los que participó, y ascendió rápidamente en sus grados militares hasta llegar al de segundo teniente. En la guerra contra las fuerzas napoleónicas y ya con el grado de Teniente Coronel, fue condecorado con la medalla de oro por su heroica actuación en la batalla de Bailén el 19 de julio de 1808.
El joven José no olvidaba sus orígenes americanos y estaba muy al tanto de los sucesos del Río de la Plata. Al enterarse de los hechos de mayo de 1810, decidió pedir el retiro del ejército español para poner sus conocimientos y experiencia al servicio de la naciente revolución americana. Había tomado contacto en España con círculos liberales y revolucionarios que veían con simpatía la lucha por la emancipación americana. Salió de Cádiz para Londres el 14 de septiembre de 1811. Londres ya era por entonces la gran capital de la Revolución Industrial a cuya sombra florecían las ideas liberales, ante todo en lo económico, pero también en lo político. Allí prosperaban los grupos revolucionarios como la "Gran Hermandad Americana", una logia fundada por Francisco de Miranda, un patriota venezolano que se proponía liberar América con la ayuda financiera de los ingleses. Durante sus cuatro meses de estadía en Londres, San Martín tomará contacto con los miembros de la "Hermandad", sobre todo con Andrés Bello y con personas vinculadas al gobierno británico, como James Duff y Sir Charles Stuart, quienes le hacen conocer el plan Maitland. El plan, un manuscrito de 47 páginas, había sido elaborado por el general inglés Thomas Maitland en 1800 y aconsejaba tomar Lima a través de Chile por vía marítima. San Martín tendrá muy en cuenta las ideas del militar inglés en su campaña libertadora.
Finalmente en enero de 1812 San Martín emprende el regreso a su tierra natal a bordo de la fragata inglesa George Canning. “Yo serví en el ejército español desde la edad de trece a treinta y cuatro años, hasta el grado de teniente coronel de caballería. En una reunión de americanos en Cádiz, sabedores de los primeros movimientos de Caracas, Buenos Aires, etc., resolvimos regresar cada uno al país de nuestro nacimiento a fin de prestarle nuestro servicio en la lucha." José de San Martín.
A poco de llegar San Martín a Buenos Aires, logró que se le respetara su grado militar de Teniente Coronel y que se le encomendara la creación de un regimiento para custodiar las costas del Paraná asoladas por los ataques de los españoles de Montevideo. Así nació el regimiento de Granaderos a Caballo. El propio San Martín diseñará los uniformes y las insignias del nuevo cuerpo militar que se instala en el Retiro. La situación política en Buenos Aires era complicada. Gobernaba el Primer Triunvirato integrado por Feliciano Chiclana, Manuel de Sarratea y Juan José Paso. Pero el verdadero poder estaba en manos del secretario de gobierno, Bernardino Rivadavia, que venía desarrollando una política muy centralista que desoía todos los reclamos del interior, cada vez más perjudicado por la política económica de Buenos Aires que fomentaba el libre comercio y mantenía un manejo exclusivo del puerto y de la aduana.
A poco de llegar, San Martín entró en contacto con los grupos opositores al triunvirato, encabezados por la Sociedad Patriótica fundada por Bernardo de Monteagudo, y creó, junto a su compañero de viaje Carlos de Alvear, la Logia Lautaro, una sociedad secreta cuyos objetivos principales eran la Independencia y la Constitución Republicana.
San Martín y sus compañeros se decidieron a actuar y el 8 octubre de 1812 marcharon con sus tropas, incluidos los granaderos, hacia la Plaza de la Victoria (actual Plaza de Mayo) y exigieron la renuncia de los triunviros en un documento redactado por San Martín que concluía diciendo: "...no siempre están las tropas para sostener gobiernos tiránicos". Fue designado un segundo triunvirato afín a la Logia y a la Sociedad Patriótica integrado por Juan José Paso, Nicolás Rodríguez Peña y Antonio Álvarez Jonte.
Don José se hacía tiempo también para la diversión y poco a poco fue tenido en cuenta en las selectas listas de invitados de las tertulias porteñas. La más famosa y agradable, según cuentan, era la de Don Antonio Escalada y su esposa Tomasa, en la que sus hijas, Remedios y Nieves, no perdían de vista a ningún nuevo visitante. Por allí pasó Don José y surgió el romance con Remedios. Poco después, el 12 de noviembre de 1812 se casaron. Él tenía 34 años y ella 15.
El 3 de febrero de 1813 los Granaderos de San Martín entraban por primera vez en combate frente al Convento de San Lorenzo, en Santa Fe. El triunfo fue total y el prestigio del ahora coronel San Martín crecía sin cesar. Fue así que en 1814 se le encomendó el mando del ejército del Norte en reemplazo del General Belgrano. San Martín aceptó el cargo pero hizo saber a las autoridades que sería inútil insistir por la vía del Alto Perú y que se retiraría a Córdoba para reponerse de los dolores causados por su úlcera estomacal y terminar de delinear las bases de su nueva estrategia militar consistente en cruzar la cordillera, liberar a Chile y de allí marchar por barco para tomar el bastión realista de Lima. Repuesto parcialmente de sus males, pero con el plan terminado y aprobado, logró ser nombrado gobernador de Cuyo. En Mendoza comenzó los preparativos para su ambicioso plan sin descuidar las tareas de gobierno. Fomentó la educación, la agricultura y la industria y creó un sistema impositivo igualitario cuidando que pagaran más los que más tenían.
Todo el pueblo cuyano colaboró según sus posibilidades para armar y aprovisionar al Ejército de los Andes. El propio gobernador dio el ejemplo reduciendo su propio sueldo a la mitad.
San Martín debió enfrentar en Cuyo la oposición la oposición de los hermanos Carreras, exiliados chilenos que habían abandonado su país tras la derrota de Rancagua. Uno de ellos, José Miguel había sido presidente de la Junta de Gobierno de Chile en 1814 y se oponía a la alianza de O'Higgins con San Martín. Los tres hermanos terminaron involucrándose en las guerras civiles argentinas y murieron fusilados.
El 24 de marzo se reúne el Congreso en Tucumán. San Martín, preocupado por la demora en sancionar la independencia dirige una carta al diputado por Cuyo, Godoy Cruz. "¿Hasta cuándo esperaremos para declarar nuestra independencia? ¿No es cosa bien ridícula acuñar moneda, tener el pabellón y escarapela nacional y, por último, hacer la guerra al soberano de quien se dice dependemos, y permanecer a pupilo de los enemigos?"
El 16 de agosto de 1816, nació Mercedes Tomasa de San Martín, la única hija de la pareja. A principios de 1817 comenzó el heroico cruce de los Andes.
"Compañeros del Ejército de los Andes: La guerra se la tenemos que hacer como podamos: si no tenemos dinero; carne y tabaco no nos tiene que faltar. Cuando se acaben los vestuarios, nos vestiremos con la bayetilla que nos tejan nuestras mujeres y si no andaremos en pelota como nuestros paisanos los indios, seamos libres y lo demás no importa. Compañeros, juremos no dejar las armas de la mano hasta ver el país enteramente libre, o morir con ellas como hombres de coraje." José de San Martín.
Durante muchos tramos San Martín debió ser trasladado en camilla debido a los terribles dolores provocados por la úlcera.
A poco de cruzar los Andes, el 12 de febrero de 1817, las fuerzas patriotas derrotan a los españoles en la cuesta de Chacabuco, iniciando de esa forma la independencia de Chile. El 19 de marzo del año siguiente las fuerzas patriotas sufrieron una derrota en Cancha Rayada. Afortunadamente el General Las Heras logró salvar a su cuerpo y en base a estos hombres pudo reorganizarse un ejército de 5.000 hombres y vencer definitivamente a los realistas en Maipú el 5 de abril de 1818.
Pocos días después de Maipú, San Martín volvió a cruzar la cordillera rumbo a Buenos Aires para solicitar ayuda al gobierno del Directorio para la última etapa de su campaña libertadora: el ataque marítimo contra el bastión realista de Lima. Obtiene la promesa de una ayuda de 500.000 pesos para su plan limeño de los que sólo llegarán efectivamente 300.000. San Martín regresó a Chile, donde obtuvo la ayuda financiera del gobierno y armó una escuadra que quedará al mando del marino escocés Lord Cochrane.
Mientras tanto, en Buenos Aires las cosas se complican. Pueyrredón propicia la invasión portuguesa de la Banda Oriental para combatir a Artigas y le ordena a San Martín que baje con su ejército y encabece la represión de los orientales. San Martín se niega y le aclara que "el general San Martín jamás desenvainará su espada para derramar sangre de hermanos".
El 20 de agosto de 1820 partió desde el puerto chileno de Valparaíso la expedición libertadora. La escuadra estaba formada por 24 buques y conducía a unos 4.800 soldados. El 12 de septiembre la flota fondeó frente al puerto peruano de Pisco. Una división al mando del General Arenales se dirigió hacia el interior del Perú con el objetivo de sublevar a la población y obtuvo la importante victoria de Pasco el 6 de diciembre de 1820. Por su parte San Martín ordenó bloquear el puerto Lima. Así, el virrey De la Serna se vio acosado por todos los flancos y debió rendirse el 10 de julio de 1821. Ese día entró victorioso el general San Martín a la capital virreinal.
El 28 de julio de 1821 San Martín declaró la independencia del Perú. Se formó un gobierno independiente que nombró a San Martín con el título de Protector del Perú, con plena autoridad civil y militar. En un principio el general se había negado a aceptar el cargo, pero el clamor popular y los consejos de su amigo y secretario, Bernardo de Monteagudo, le hicieron recordar que el peligro realista no había desaparecido, que las fuerzas del virrey se estaban reorganizando en los cuatro puntos cardinales del Perú y que por lo tanto su presencia se hacía imprescindible para terminar definitivamente con el dominio español.
San Martín abolió la esclavitud y los servicios personales (mita y yanaconazgo), garantizó la libertad de imprenta y de culto, creó escuelas y la biblioteca pública de Lima. Debió enfrentar graves dificultades financieras, lo que creó entre la población un creciente descontento. Pese a las dificultades San Martín pudo controlar la situación y lograr la rendición de los realistas del Sur y del Centro del Perú.
Mientras San Martín llevaba adelante su campaña desde el Sur el patriota venezolano Simón Bolívar, lo venía haciendo desde el Norte. El general Sucre, lugarteniente de Bolívar, solicitó ayuda a San Martín para su campaña en Ecuador. El general argentino le envió 1600 soldados que participaron victoriosamente en los combates de Riobamba y Pichincha que garantizaron la rendición de Quito. Finalmente los dos libertadores decidieron reunirse. La famosa entrevista de Guayaquil, en Ecuador, se realizó entre los días 26 y 27 de julio de 1822. Había entre ellos diferencias políticas y militares. Mientras San Martín era partidario de que cada pueblo liberado decidiera con libertad su futuro, Bolívar estaba interesado en controlar personalmente la evolución políticas de las nuevas repúblicas. El otro tema polémico fue quién conduciría el nuevo ejército libertador que resultaría de la unión de las tropas comandadas por ambos. San Martín propuso que lo dirigiera Bolívar pero éste dijo que nunca podría tener a un general de la calidad y capacidad de San Martín como subordinado. El general argentino tomó entonces una drástica decisión: retirarse de todos sus cargos, dejarle sus tropas a Bolívar y regresar a su país.
Tras la entrevista de Guayaquil San Martín regresó a Lima y renunció a su cargo de Protector del Perú. "La presencia de un militar afortunado, por más desprendimiento que tenga es temible a los estados que de nuevo se constituyen. Por otra parte ya estoy aburrido de oír decir que quiero hacerme soberano. Sin embargo siempre estaré a hacer el último sacrificio por la libertad del país, pero en clase de simple particular y no más. En cuanto a mi conducta pública mis compatriotas dividirán sus opiniones; los hijos de éstos darán el verdadero fallo."
Partió luego rumbo a Chile donde permaneció hasta enero de 1823. Cruzó por última vez los Andes, estuvo unos días en Mendoza y pidió autorización para entrar en Buenos Aires para poder ver a su esposa, que estaba gravemente enferma. Rivadavia, ministro de gobierno del gobernador Martín Rodríguez, le negó el permiso argumentando que no estaban dadas las condiciones de seguridad para que San Martín entrara a la ciudad. En realidad Rivadavia, que siempre le había negado cualquier tipo de ayuda a San Martín, temía que el general entrase en contacto con los federales del Litoral. El gobernador de Santa Fe, Estanislao López, le envió una carta advirtiéndole que el gobierno de Buenos Aires esperaba su llegada para someterlo a un juicio por haber desobedecido las órdenes de reprimir a los federales y le ofreció marchar con sus tropas sobre Buenos Aires si se llegara a producir tan absurdo e injusto juicio. San Martín le agradeció a López su advertencia pero le dijo que no quería más derramamiento de sangre. Ante el agravamiento de la salud de Remedios, pese a las amenazas, San Martín decidió viajar igual a Buenos Aires pero lamentablemente llegó tarde. Su esposa ya había muerto sin que él pudiera compartir al menos sus últimos momentos. Difamado y amenazado por el gobierno unitario, San Martín decidió abandonar el país en compañía de su pequeña hija Mercedes rumbo a Europa. Merceditas tenía siete años y recién ahora conocería de verdad a su padre. San Martín comenta en una carta a su entrañable amigo Tomás Guido: "Cada día me felicito más y más de mí decisión de haberla conducido a Mercedes conmigo a Europa y arrancado del lado de doña Tomasa (su suegra). Esta amable señora con el excesivo cariño que le tenía me la había resabiado, como dicen los paisanos, en términos que era un diablotín...". En 1825 redacta las famosas máximas, una serie de recomendaciones para su educación en caso de que él no estuviera a su lado. Allí les aconseja el amor a la verdad, la tolerancia religiosa, la solidaridad y la dulzura con los pobres, criados y ancianos; amor al aseo y desprecio al lujo. Tras pasar brevemente por Londres, San Martín y su hijita se instalaron en Bruselas. En 1824 pasan a París para que Mercedes complete sus estudios.
San Martín atravesaba en Europa una difícil situación económica. Del gobierno argentino no podía esperar nada y ni el Perú ni Chile le pagaban regularmente los sueldos que le correspondían como general retirado. Vivía de la escasa renta que le producía el alquiler de una casa en Buenos Aires y de la ayuda de algunos amigos como el banquero Alejandro Aguado que lo ayudó para poder comprar su casa de Grand Bourg.
Pero el general seguía interesado e inquieto por la situación de su país. En febrero de 1829 llega al puerto de Buenos Aires pero no desembarca. Se entera del derrocamiento del gobernador Dorrego y de su trágico fusilamiento a manos de los unitarios de Lavalle. Muchos oficiales le envían cartas a su barco y lo van a visitar con la intención de que se haga cargo del poder. San Martín se niega porque piensa que tome el partido que tome tendrá que derramar sangre argentina y no está dispuesto a eso. Triste y decepcionado decide regresar. Pasa unos meses en Montevideo y finalmente retorna a Francia. En 1832 una epidemia de cólera asoló Francia. San Martín y su hija Mercedes, fueron afectados por esa grave enfermedad. Los trató un médico argentino, Mariano Balcarce, hijo de un viejo amigo y camarada de armas de San Martín, el general Antonio Balcarce, vencedor de Suipacha. Mariano atendió durante meses a los San Martín, aunque podría decirse que sobre todo prestó mucha atención a Mercedes. Pero la cosa fue mutua y el 13 de diciembre de 1832 Mariano Balcarce y Mercedes de San Martín se casaron y se fueron de luna de miel a Buenos Aires.
En 1838, durante el gobierno de Rosas, los franceses bloquearon el puerto de Buenos Aires. Inmediatamente José de San Martín le escribió a don Juan Manuel ofreciéndole sus servicios militares. Rosas agradeció el gesto y le contestó que podían ser tan útiles como sus servicios militares las gestiones diplomáticas que pudiera realizar ante los gobiernos de Francia e Inglaterra. Al enterarse del bravo combate de la vuelta de Obligado, el 20 de noviembre de 1845, cuando los criollos enfrentaron corajudamente a la escuadra anglo-francesa, San Martín volvió a escribir a Rosas y a expresarle sus respetos y felicitaciones: "Ahora los gringos sabrán que los criollos no somos empanadas que se comen así nomás sin ningún trabajo".
San Martín para ese entonces estaba muy enfermo. Sufría asma, reuma y úlceras y estaba casi ciego. Su estado de salud se fue agravando hasta que falleció el 17 de agosto de 1850. En su testamento pedía que su sable fuera entregado a Rosas "por la firmeza con que sostuvo el honor de la república contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataban de humillarla" y que su corazón descansara en Buenos Aires. Esta última voluntad se cumplió en 1880, cuando el presidente Avellaneda recibió los restos del libertador.
 Fuente:

viernes, 4 de febrero de 2011

¡¡ Buenas Nuevas !!

Evalúan la construcción de una sede para la Biblioteca Braille
El Secretario de Gobierno y Trabajo de la Municipalidad de Puerto Madryn, José María Grazzini mantuvo una reunión de trabajo con Ana Bosco, Presidenta de la Biblioteca Braille y Parlante Alfredo Palacio y la Directora de Planeamiento de la comuna, Silvia Antonio. El objetivo del encuentro fue avanzar en la posibilidad de contar con un predio por parte de esta entidad intermedia a la par de comenzar a diseñar lo que podría ser la sede de la misma.
03/02/2011 - DIARIO DE MADRYN/ARGENTINA
Se indicó que el predio podría estar localizado en la zona oeste de la ciudad, mientras que se cuenta con posibilidades de acceder a planes de financiamiento específicos existentes en diversos estamentos de manera de contar con los recursos necesarios para afrontar la construcción de la sede.
Con el objeto de avanzar en la consolidación de la labor de la biblioteca “Alfredo Palacios”, el equipo de la biblioteca parlante trabaja en red con todas las bibliotecas parlantes del país, lo que implica que se realizan tareas de intercambio a través de correos electrónicos que permiten a las instituciones enviar en formato audio aquellas obras que se requieren en otro lugar.
Sobre la oferta de libros con la que cuenta la biblioteca parlante, Bosco indicó que además de cuentos la biblioteca cuenta también con revistas en braile para los más grandes, para los que ya aprendieron el concepto de lectoescritura braile, asimismo trabajan con la escuela de ciegos y disminuidos visuales.

sábado, 11 de diciembre de 2010

DÍA NACIONAL DEL TANGO


Feliz cumpleaños Gardel
El Abasto se vistió de fiesta para festejar el aniversario 123º del nacimiento de Carlos Gardel, declarado en su honor Día Nacional del Tango. El Museo Casa Carlos Gardel se preparó para la ocasión con diversas actividades que homenajearon al zorzal criollo: muestras, visitas guiadas, música y hasta una gran torta de cumpleaños que se cortó el día 11 de diciembre en la puerta del Museo junto a los vecinos. En el día de su cumpleaños el Museo inauguró dos muestras que recrean desde distintas ópticas el mito gardeliano: “Gardel eterno” y Libro de artista “Homenaje a Carlos Gardel”. En la primera, las fotografías de Luís Martín ambientan en blanco y negro la actualidad del morocho del Abasto en la vida urbana y cotidiana de Buenos Aires. Mientras que el “Homenaje a Carlos Gardel” exhibe la mirada de cada uno de los 16 reconocidos artistas contemporáneos, convocados para ser parte de una dedicatoria especial que tendrá formato de libro y será donado al Museo. En el marco de los festejos de la fecha, también se organizó una visita guiada que recorrió las fachadas del barrio elegidas para la realización del concurso “El Abasto y el fileteado porteño”, y se exhibieron los trabajos seleccionados

Por una cabeza...
El Museo Casa Carlos Gardel (Jean Jaurés 735) sigue resguardando y vivificando en la memoria porteña el mundo gardeliano a través de anécdotas, hechos, objetos simbólicos y de su misma música, que nos develan casi espontáneamente facetas de su vida y época. En esta ocasión, el Museo presenta una muestra que nos acerca a una de las grandes pasiones del morocho del Abasto y de miles de porteños de principios del siglo XX: el turf. La exposición “Por una Cabeza, Carlos Gardel y el turf” evoca sus anécdotas junto a Razzano, Leguisamo y Maschio, el stud Yerua y Lunático. Asiduo concurrente del círculo turfístico, en el Hipódromo Nacional y en el Argentino, Carlos Gardel fue conociendo costumbres y códigos de este ambiente, que lo uniría a sus dos grandes amigos, el jockey Irineo Leguisamo y el cuidador Francisco Maschio. Inevitablemente, las letras de sus canciones, como "Leguisamo solo" (1925 y 1927), "Soy una fiera" (1926), "Bajo Belgrano" (1926), "Por una cabeza" (1935), entre otras, también son testimonios de su paso por los hipódromos de Buenos Aires, que se suman a la numerosa correspondencia en la que se refiere al turf. La muestra, vigente hasta el 7 de diciembre, intenta reflejar un aspecto fundamental de la vida del cantautor, que responde, además, al gusto y estilo de una época.